El chico ha vuelto a reír y de inmediato me ha preguntado donde vivía. Sin pensármelo se lo he dicho y en diez minutos ya estaba llamando a mi puerta. Al abrir allí estaba plantado, sin camiseta, sudado y con aspecto de haber subido corriendo por las escaleras.
Con una sonrisa lasciva ha entrado a mi casa dando un portazo y sin mediar palabra me ha acorralado contra la pared del pasillo. Allí ha hecho el intento de besarme para acto seguido estrujarme el paquete, mientras a mí se me entrecortaba la respiración.
Por fin me ha besado y os aseguro que al notar su lengua contra la mía, la piel se me ha puesto de gallina. Tras esto me ha tomado por la muñeca y mirando puerta por puerta me ha llevado hasta el salón donde tras empujarme contra el sofá, me ha mirado fijamente, ha sonreído y seguidamente se ha despojado de los pantalones y los tenis.
El muy cabrón no llevaba calzoncillos y su polla se me presentaba ante mi cara, sudada y exuberante.
No es que esta haya sido mi primera verga, pero sí la que más me ha apetecido comer, tanto que su joven dueño apenas ha tenido que hacer fuerza al poner su mano sobre mi nuca para que se la mamase. Pues sin dudarlo me la he llevado a la boca, notando su terso glande contra mis mofletes. De inmediato el chico ha comenzado a acariciarse el torso, podía oírlo respirar profundamente y eso me ha puesto más cachondo. Tanto que yo mismo he comenzado a acariciarle también el torso. Para después despojarme como he podido de mi camisa y el chico me acariciaba la espalda.
Al instante su polla se encontraba tan tiesa que ante el riesgo de correrse en mi boca demasiado pronto, el chaval ha decidido cambiar las tornas y ser él quien chupase la mía. Se ha colocado de rodillas y tras mirarme sonriente ha sacado mi polla por la bragueta. Un pene duro y tieso que llevaba horas esperando a que alguien la acariciase.
Escupiendo sobre mi capullo el chico a empezado a darme pequeños chupetones que casi me provocan el delirio. Máxime cuando sin previo aviso ha comenzado a mamármela salvajemente de la forma en que sólo un adolescente lo sabe hacer. Mi respiración se ha entrecortado y cuando parecía que me iba a correr, el chaval me ha tomado de los hombros y con una fuerza mayor a la mía me ha lanzado contra el suelo. Para sobre él y boca abajo avalanzarse sobre mí y empezar entonces a restregarse contra mí, sirviendo su sudor y el mío de perfecto lubricante.
Al instante el chico a querido penetrarme, lo cierto es que muy pronto lo ha conseguido pues yo no me he opuesto, poniéndose un condón que sacó de su pantalón en un rápido movimiento, y su juvenil polla parecía un taladro.
Centímetros de carne dura y amorcillada que han penetrado en mi culo de forma tan intensa que un gran escalofrío ha recorrido todo mi cuerpo. Y como si tratase de una tabla de flexiones, el chaval me la ha metido tantas veces que casi llego al éxtasis.
Cuando más a punto la tenía el cabrón se ha quitado de encima, me ha ordenado que me girase y yo lo he hecho. Ha sido entonces cuando ha utilizado mi boca como si fuese mi propio culo, penetrándome con la misma dureza y ritmo. Llegando así a no poder más y acabar por reventar.
Su caliente y gelatinosa leche ha inundado toda mi boca mientras él gemía y jadeaba intensamente. Tal ha sido la corrida que no pudiendo tragarla por completo, un gran chorrete de semen se ha dejado caer por mi mejilla, sin que yo hiciese nada por evitarlo. Pues lejos de conformarse con semejante lechada, el chico se ha colocado entonces sobre mí para besarme en la boca. Con su lengua se ha tragado su propia leche y seguidamente se ha escurrido hasta llegar a mi polla.
Entonces me la ha mamado como nadie lo ha hecho nunca y con mis dos manos sobre su cabeza mojada de sudor, he acabado por correrme yo también. Todo ello sin prestar apenas resistencia alguna y sin que el chaval dejase de mamarmela hasta que mi verga ha quedado más limpia que una patena.
Tras chuparmela de semejante manera, el chico se ha incorporado, me ha mirado con cara lasciva y en silencio ha comenzado a ponerse los pantalones. Mientras yo no podía decir ni media palabra, intentando asimilar lo que me estaba pasando. Para entonces el chico ya se había calzado y sin mediar palabra ha salido de la habitación. Y tras él he podido escuchar como se cerraba la puerta.
Un sábado en mi casa sabiendo que mis primos aun no regresaban a su ciudad natal decidí invitarles a pasar otro gran momento, convencí a mi tía de ir unos días a visitar a su hermana que vive como a 4 horas de donde estábamos a lo que ella sin pensar siquiera que lo hacía para deshacerme de ella accedió sin pensarlo dos veces.
Mi tía se iría como a las 10 de la mañana por lo que le había dicho a mis primitos que llegarán a las 11 para estar seguro que mi tía ya no estuviese cuando ellos llegaran, la cosa es que mi tía se fue exacto faltando 5 minutos para las 10, yo comencé a prepararlo todo para la llegada de mis primos tomé una ducha y había perfumado mi cama; tenia un bote nuevo de lubricante en fin… me quedé en una calzoneta color azul ajustada y una playera blanca, sin ropa interior, eran las 11:15 cuando aparecen aquellas cosas preciosas y después de darme los dos un beso y disculparse por la hora me tiraron al sofá de la sala y mientras Alex me besaba como loco, Marco me estaba quitando la calzoneta para disponerse a mamar mi verga, que delicia sentir eso haciéndome de lado pude notar como Marco tragaba por completo mi verga de 19 cm que se fundía con sus labios provocándome un gran placer, mientras yo con una de mis manos acariciaba su cabeza y con la otra recorría suavemente el culo de Alex que me besaba apasionadamente, al poco tiempo estábamos los tres desnudos en la sala de mi casa metiéndonos mano por todos lados, me recosté en el sofá y Alex puso su deliciosa verga en mi boca mientras que Marco se desvivía por darle placer a mi verga, yo mientras tanto también jugaba con los huevos de Alex que tenían un lunar cada uno era extraño pareciera que se los hubiese mandado a poner pero no, eran reales esas coincidencias de la vida yo tenia uno en el mismo lugar pero sólo uno, me incorporé para que los dos pudieran mamar mi verga y me asusté cuando de repente veo la puerta entre abierta y mi primo Néstor estaba parado en la entrada con la boca abierta y con una erección de mil toqué a los chicos para que se levantarán ya que nos se habían percatado de la presencia de Néstor, otro primo de 25 años; estos al verlo se pusieron de pie y se pusieron detrás de mí no sé si por miedo o por pena, la cosa es que de la sorpresa se nos había bajado todo.
- Que se supone que hacen?
- Y tu que estás haciendo acá le pregunté
- Le dije a mi tía que vendría a arreglarle el tejado que le gotea en uno de los cuartos, Pero no me han respondido, que hacían?
- Bueno este…este… este..
- Basta ahora les enseñaré a no dejarme fuera de esto,
Y así para sorpresa de nosotros Néstor comenzó a quitarse la ropa dejándonos ver sus hermosos 20cm que mmmmmmmh se veían deliciosos, Alex y Marco lo vieron y salieron de atrás de mi, Marco lo tomó de la mano y lo llevó cerca de nosotros ahí se puso a mamarle la verga y Alex se tumbó delante de mí a mamar la mía, que de la emoción de ver a mi otro primito mamarle la verga a Néstor me había provocado una tremenda erección, Néstor estaba de pie y podía verle su hermoso cuerpo trabajado por esas tardes de football que tenia casi a diario en el equipo de su colegio era hermoso estar contemplando ese espectáculo y sentir como Alex se comía mi verga de a poquito, no aguanté más y me llevé a mi primito a mi habitación lo tumbé en mi cama, saqué el tubo le lubricante y me puse un poco en mi verga totalmente erecta, le puse un poco a él en el ano y comencé a meter uno, dos y después tres dedos, Alex gemía de placer, en eso estaba cuando se nos unieron Néstor y Marco que se sentaron en la cama a ver el espectáculo
-métele otro dedo- me decían
-no dijo Alex, meteme tu verga-
prefería hacer lo que Alex me pidió, así que me coloqué en posición y poniéndome un condón que alcancé del buró, de a poco comencé a meter mi verga en aquel ano -mmh que rico se sentía- podía sentir como cada centímetro de mi verga entraba y la cara de placer de Alex era increíble tenía los ojos cerrados y me decía
-así primito así ahhh si así-
cuando la tuvo toda adentro. comencé a bombear haciéndolo gritar de placer, Néstor puso su verga en la boca de Alex quien se la comía toda y al parecer quería tragársela, mientras tanto Marco se colocó detrás de mi y comenzó a lamer mis huevos, wow que sensación nunca la había sentido, cuando sentía que me venía, se la saqué para calmarme y no acabar tan pronto, Néstor tomó mi lugar y comenzó a coger a Alex que disfrutaba dando gritos de placer
-aaaaaayyy así, así, así siiiiiiiiiiii todaaaaaaa aaahh-
esto provocó que al poco tiempo Néstor se corriera en el culo de Alex que pronto comenzó a correrse también, al ver eso me pajee más rápido corriéndome, Marco lo tragó todo y él se corrió también regalándole su leche a Néstor quien no tuvo problemas ni reclamo en tragarla.
Así fue como formamos ese clan que nosotros llamábamos el Clan de los Primos nos reuníamos cada cierto tiempo para gozar mutuamente de nuestros cuerpos.